jueves, 16 de abril de 2009

La base era un pueblo fantasma.

Era una mañana de miércoles en el patio donde guardamos las unidades. Se me hizo bien raro que no estuviera ahí el señor checador de las corridas y que pues francamente tampoco hubiera pasaje esperando. Le di jale al micro para empezar a rolar por estas calles en busca de pasaje (y de nuevas aventuras). Me puse en la parada esperando a que cayera alguien a quién llevar.

Neta que era bien raro eso de que no hubiera ni un solo cristiano por ahí, o sea, pus no era fin de semana, la semana santa ya había pasado y pus no era una hora como para que la gente ya empezara a escasear en la parada, pero pus bueno, ahí estaba haciendo tiempo, a ver que caía. Y pus nomás nada.

Así estuve esperando como dos horas cuando se acercó un anciano al cual le dije: ¡súbale hay lugares! Me dijo: ¿No vamos a esperar a nadie más verdad? - ¡Nooooooooo Don!, ya nos vamos, nomás estaba haciendo tiempo pero pus no hay pasaje y no veo ni a otros microbuseros ni a nadie.

Me dijo: Este lugar poco a poco se está volviendo un pueblo fantasma, ya casi no vienen las vueltas del microbús por acá, dicen que unos conductores han encontrado otras chambas mejores que esta y pus lo han dejado en segundo plano, otros como que ya les dio flojera porque pues no hay como que mucho seguimiento a la ruta. Luego la indecisión si que la ruta debía tomar unas calles u otras y pues eso ha hecho que poco a poco mermen las personas.

- No pus está medio cabrón. De hecho no se crea, yo también luego no le he metido a la ruta, me conseguí una chambita por fuera y pues me doy vueltas extemporáneas o a veces ni la vuelta me doy. Yo creo ha de ser eso Don, que pus las otras chambas absorben harto tiempo y ya no hay chance darse un rol por acá. ¿Dónde me dijo que se bajaba?... ¿Don?, ¡a cabrón!

Cuando voltié para cobrarle el pasaje el Don ya no estaba. Nomás puse el radio y seguí mi camino. En el radio sonaba:


Pa' mi que el Don era una alucinación de esas que te hace ver la calor cuando está muy canija. ¿O ustedes que creen?

1 comentario:

La Iti dijo...

Yo lo que creo es que no se vale que abandonen al pasaje así, a su suerte. ¡De por sí nos cierran el metro Auditorio, y luego ustedes ni pasan! No hay derecho... y que conste que no soy ningún fantasma