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viernes, 3 de julio de 2009

Memorial para un Rey

Con la muerte de Michael Joseph Jackson recordamos que el artista llamado Michael Jackson ya había fallecido hace unos 10 años, y con él la oportunidad de que la humanidad pudiera tener nuevas creaciones del que para mí ha sido el más grande cantante pop del mundo mundial.

La muerte de Jacko dolió. Al menos en lo personal. Michael es el culpable de varios de los temas más importantes de mi OST.

No recuerdo cuando fue la primera vez que lo escuché. Mis tíos los hacían y uno de ellos le regaló a mi hermano el LP del multipremiado Thriller, el mejor disco de pop que he escuchado en la historia.

Ese acetato ganó nueve Grammy, algo que sólo pudo igualar Carlos Santana, aunque el mexicano lo hizo con una producción de duetos y trabajos conjuntos con artistas ya consagrados, mientras que Michael lo hizo en su apenas segundo disco como solista.

Sus videos llenos de producción y animación hacían que estuviera al pendiente de cuando saldrían en tele para grabarlos en la Beta. Recuerdo un día que vi, junto con un amigo, tres veces seguidas Moonwalker (bendita permanencia voluntaria). Los anécdotas siguieron, y también los éxitos de Michael. Sin embargo los problemas de Michael Joseph comenzaron a afectar a Jacko hasta el punto que le retiraron de la escena.

Y de pronto el artista murió, aunque su obra jamás. Tuve una novia que me regreso a Jacko, hace no mucho. La canción que más escuchábamos: The Girl is Mine, grabada con el también genio Paul McCartney. Así que cuando me enteré que el cantante alguna vez negro regresaría a los escenarios me emocionó demasiado. Pensé de inmediato en un DVD y un disco en concierto, tal vez con una o dos canciones nuevas.

Sin embargo la muerte tuvo otros planes para el estadounidense, quien finalmente pudo, al menos físicamente, descansar de los males que le impedían vivir como hubiera deseado.

Polémico más allá de su muerte, Michael deja un problema mayúsculo a los promotores de la que sería su gira de regreso, a tres hijos que no saben quién se quedará con la fortuna de su padre y a sus aficionados consternados.

Al menos ya está con su suegro, otro Rey que dejó pesar en sus súbditos.

sábado, 30 de mayo de 2009

El mundo es un pañuelo… con los mismos 10 mocos

Tema: Efecto Kevin Bacon o seis grados de separación

Contexto:
En Estados Unidos se dice que Kevin Bacon ha hecho tantas películas, que prácticamente ha actuado con todas las estrellas de Hollywood, o que al menos hay vínculos con todos. Para demostrarlo, se creó un juego en el cual alguien dice el nombre de un actor y se tiene que llegar en el menor número de pasos a Kevin Bacon. Por ejemplo:

Hugh Jackman en 2006 hizo la peli The Prestige, donde salía Rebecca Hall, quien en 2008 hizo Nixon con… Kevin Bacon.

Así, se dice que entre dos cualesquiera en el mundo, hay un máximo de seis pasos, los famosos seis grados de separación.

Caso 1:
McCoy circula por la lateral de periférico y unos gritos-cánticos le hacen voltear a los carriles centrales. @manchita, a quien había conocido en una reunión días antes, tenía una fiesta en su bólido. McCoy le grita de auto a auto en medio de este gran tráfico-estacionamiento. Se saludan, platican. @manchita llega a su escuela y le platica a su maestro, Mario, lo que acaba de vivir. Él le dice: yo conozco a ese amigo tuyo, trabajamos dos años juntos en EsMas, salúdamelo. McCoy y Mario comparten fecha de cumpleaños: 20 de noviembre.

Caso 2:
McCoy asiste a una presentación de prensa. Una de las PRs comenta que estudió en la UIC. “Muchos de mis mejores amigos estudiaron ahí… Bloo, Wally, Mau…”, dijo McCoy. “Los conozco a todos. No son de mi generación, pero los conozco”, responde ella. Y sí, se conocen, y se llaman, y ahora comparten un colectivo. Semanas después, ella dice: “Tiene años que no veo a mi amiga Blanca, mi mejor amiga de la infancia”. McCoy responde… yo conozco a una Blanca… iba conmigo en la universidad, fue a la parrillada que di en mi casa al graduarnos, la quería mucho. Sí… es la misma Blanca.

Caso 3:
Rebeca le explica a McCoy como llegar a su casa. “Das vuelta a la izquierda y…” entonces McCoy interrumpe: “Ya sé por dónde. Ahí hay un mercadito, en la calle de atrás vivía mi mejor amiga de la universidad, mi casi hermana, se llama…” Y los dos dicen al mismo tiempo: Marlene. “Ok, es en la misma calle de Marlene, cuatro casas más. La mamá de Marlene y la mía eran casi hermanas, acá te cuento”.

Caso 4:
McCoy conoce a Mariana y de la nada se ponen a platicar de PRs. “¿Conoces a Oscar?”, pregunta ella. “Claro es un tipo súper buena onda, me cae muy bien, años sin verlo, pero sí, hace como 10 años que lo conozco, manejaba la cuenta de un equipo de F1, el BAR… blah blah”, y siguen platicando. Días después McCoy ve a Mariana en el Foro Sol, con Oscar… “Ya conoces a mi hermano, ¿no?”… y McCoy da gracias de que sí le caía bien y habló cosas chidas de él.

Faltan entradas para continuar con estos casos, pero para terminar: Kevin Bacon hizo en 2007 una pelí que se llama The Air I Breathe, con Victor Rivers, quien en 1998 filmó La Máscara del Zorro, donde sale la querida Vanessa Bauche, a quien McCoy le hizo la prensa de Bajo Juárez en 2008. The Kevin Bacon Game.

viernes, 1 de mayo de 2009

Influenzado

Nunca como hoy me gustaría tener el poder de que se hiciera mi voluntad a nivel mundial. Así podría hacer que todos los que piensan que la influenza es una cortina de humo, estuvieran contagiados.

Es increíble que sigan pensando que no existe, simplemente porque “no he visto a nadie enfermo”. Entonces, para que crean en la influenza, pues ojalá el virus se aloje en sus padres, hermanos e hijos. Así. Me recuerda a la actitud que se vivió en los 80 con el SIDA.

Ya encarrerados y con el poder de un dios, pues curaría a los que están enfermos, no’mas por gusto.

Cuando me enteré de que la OMS determinó la contingencia por influenza humana como Nivel 5, me di cuenta de que las medidas impuestas por el gobierno han sido las acertadas, pues esto no ha explotado como en Epidemia, cuando la mascota de Ross, Marcel, es el culpable de que todo Estados Unidos se infecte.

Me vi vestido con trajes amarillos y desinfectándome al llegar diario a casa. Afortunadamente no fue así, y lo único que tenemos que hacer en el trabajo es portar cubrebocas, guantes de latex y lavarnos las manos con alcohol al llegar.

Además de los enfermos y fallecidos, lo que duele es la cancelación de tantos deportes debido al posible contagio. Eso si me tiene muy triste. Ojalá se encuentre una vacuna pronto, pues ya quiero cantar playball.

sábado, 11 de abril de 2009

Un buen oficio


Tema de la semana: Trabajo

Manejar del sur de la ciudadmasgrandeybelladelmundo a Aguascalientes en cuatro horas y 20 minutos para llegar a mi trabajo demuestra el amor que le tengo.

Este viernes fue lo que hice. Y no es para menos. Para mí, el oficio con el cual me gano la vida cuando no estoy detrás del volante del micro, es algo tan habitual y placentero como comer.

No importan las horas de entrada ni las de salida… si pasaré un día fuera de casa o 10 meses fuera del país. Si hay que manejar cientos de kilómetros o volar por días.

Simplemente no entiendo a aquellos que lloran por no ver a su familia por estar trabajando. Me dan ganas de golpearlos, decirles que no sean mariquitas y que se comporten como hombres, que están ahí para ganar los ameros con los que su familia come, y que si no les gusta, pues que renuncien y se vayan a casa.

No quiere decir que no los recuerde… lo hago, pero entiendo que el trabajo, al menos el que escogí, es sagrado.

Una vez desperté en una habitación de hotel sumamente sobresaltado. Mi compañero de cuarto y de profesión se dio cuenta y me preguntó qué tenía.

-- ¿Dónde estamos?

-- En el cuarto, ¿estás bien?

-- Ya sé que en el cuarto y es un Hilton, todos son iguales, y ya sé que estamos de gira, pero ¿qué ciudad es? ¿qué carrera es?

-- Chicago wey, es Chicago…

-- Gracias… creí que era Wisconsin…

-- No esa es la que sigue… mañana nos dicen si volamos directo o regresamos a cambiar maletas… ya duérmete wey…

Y me dormí, sin darle más importancia; él tampoco lo hizo. No le causó extrañeza… tal vez él lo había sufrido antes.

Ese es nuestro trabajo… y lo amamos. No sólo es el que escogí, sino el que traigo en la sangre… lo que sé hacer.

Así que me retiro, que me voy a la pista… sí, a “trabajar”.

viernes, 27 de marzo de 2009

Déjenlos en paz

Tema: Deportes

Creo, ciegamente, que el deporte consigue la reivindicación de la raza humana. Luego de ver las cosas monstruosas de las que son capaces los humanos, el deporte es lo que los salvará.

Estoy ligado a los deportes desde antes de nacer. Nunca he estado separado. No podría imaginar mi vida sin ellos. Tengo la oportunidad de que hasta en mi trabajo, sigo en deportes.

Es por ello que me molesta demasiado como, los aficionados, tratan al deporte. No lo tratan como el deporte a ellos. Y hay un tema en particular que me molesta demasiado, y esa es la cacería que se realiza sobre los deportistas que solo hacen lo que les exigimos.

En los años recientes los aficionados les hemos exigido de más a las estrellas. Queremos que sean más fuertes, que salten más alto, que metan más jonrones, que diario hagan una gran atrapada.

La calidad la tienen, y pueden hacerlo. Pero los huesos y los músculos no resistirían el hacerlo, a ese nivel, diario.

Queremos que ese receptor de la NFL, todos los juegos, nos regale esa gran atrapada. Queremos que ese jugador corra de segunda a home; que el jardinero salte y robe el jonrón.

Exigimos que hagan el Tour de Francia en menor tiempo. Nadie, en condiciones normales, podría pedalear tantos kilómetros a ese ritmo. El desgaste de un tenista es brutal. Avión, calificación, cinco partidos de más de tres horas, avión, otro torneo.

Y es entonces cuando necesitan tomar esa sustancia que les evite el morir. Y lo hacen. Y juegan. Y nos cumplen los caprichos. Y saltan más alto. Y corren más rápido. Y terminan el Tour sin morir en la montaña. Y hacen la recepción del pase de touch down. Y nos enteramos de que hicieron “trampa”. Y los quemamos en leña verde.

Lectores, la sustancia no les da el talento, ni la habilidad, ni el orgullo, ni el amor propio... con eso se nace… La sustancia solo les permite jugar diario, el estar listos para que nos regalen la magia que Dios les dio por nacimiento.

Un home run no se pega por fortaleza (sólo quien ha jugado lo sabe). Una sustancia no te hace que le pegues al balón de tres dedos, haga chanfle y se clave en la portería. Eso solo evita las lesiones, para que, nosotros que exigimos el máximo desempeño diario, podamos disfrutar.

Ya basta de crucificar a quien toma sustancias que nosotros les exigimos que tomen. Si queremos que dejen de tomarlas, entendamos que pasarán cuatro meses en recuperación de esa lesión, en lugar de un mes.

No nos molestemos si no pueden jugar diario y necesitan estar en la banca dos veces a la semana para descansar. No les exijamos que no se cansen.

Disfrutemos las jugadas que nos regalan, y sobre todo, seamos coherentes.

viernes, 13 de marzo de 2009

Ave María Purísima...

Tema: Confiésome padre...

Sabía que lo que hacía traería problemas, pero no le importó. Se dejó llevar a sus labios y a su pecho. Se enredó entre sus brazos y sus cabellos. Sintió placer, demasiado.

Sin embargo, en su mente se venían las comparaciones inevitables. Los labios eran casi iguales. Incluso, a veces, besaban de la misma forma. Las uñas en su espalda parecían una repetición de lo vivido unas semanas atrás.

Lo peor, la respiración y los quejidos, eran idénticos. Cerró los ojos y se dejó llevar. Finalmente, era el peligro de estar con hermanas.

Pensó que con tres Padres Nuestros y un Ave María todo quedaría en el pasado, olvidado… mejor aún: perdonado.

--No hijo, no es tan fácil… se escuchó en el obscuro confesionario. Yo podría darte esa pequeña penitencia, pero no sería lo justo.

--Estoy arrepentido…

--Tu penitencia será más grande… hasta que Dios no te perdone… no estarás tranquilo…

Pero como confía en que Dios perdona todo, es fácil encontrarlo --cada semana-- en el confesionario... siempre en espera de una nueva penitencia.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Yingoul vels


Tema: Pre-Navidad, villancicos en noviembre.

Por muchísimas razones que no darían tiempo de explicar en una corrida en este Micro, creo en Dios. Y dentro de mis creencias, respeto la Navidad (ya después entro en peleas sobre si fue en diciembre o no, si fue en una cueva o en un pesebre y miles de cosas que para esta entrada son intrascendentes).

Así, Navidad es un festejo para mí. Me gusta cenar en familia y lo mejor: las ventas nocturnas. Es increíble poder comprar cosas buenas, que quiero y --a veces-- a mitad de precio.

Sin embargo no entiendo porqué comiencen con la pre-Navidad más de un mes antes, simplemente me parece absurdo. Son unos 60 días de este ambiente ñoño y agringado, con pretexto de una celebración religiosa de… ¡un día!

No sabía que odiaba esta temporada hasta que, en los primeros días de noviembre entré (por necesidad y no por gusto) a un Starbucks. Conecté mi compu con el mundo mundial y después de 10 minutos pensé que había viajado en el tiempo al 23 de diciembre. 

Villancicos en las bocinas, símbolos de copos de nieve en las ventanas, adornos navideños y un estúpido Santa Claus con nariz de borracho pegado en la pared.

¡Por favor! Si Santa ni existe… así como los Reyes Magos… digo… todos aquí sabemos que son los papás, ¿no? En fin. No me gusta el ambiente que rodea esa fecha. Sé que se ha dicho mucho, que la mercadotecnia, que si el capitalismo, que si nosequé… eso a mí no me importa… pero si quisiera escuchar villancicos, ver figuras de Santa y traer un sweter con un gran árbol de navidad, me mudaría al gabacho. Finalmente allá hasta nieve tendría.